15.3.10

Timmy

Timmyturrii
Timmy en mi casa, el segundo día después de sedarlo para sacarle la espiga de la discordia.

El timmy, todo un caso. El 24 de noviembre caminando por ahí lo ví. Medio cieguito, cojito y desorientado. Flacuchento como el solo. Lo miré de reojo y me hice la lesa porque supe que venía ese sentimiento de apadrinamiento que me da con cualquier perrito de la calle. No me sirvió de nada mirar para el lado, it was too late. Me dirijí hacia su lado le dijee 'hola perrito' y me miró con un ojito -el unico abierto- and that's it. Me mató. Andaba toda ondera con mis lentes de florcitas pero las lagrimas igual se me cayeron. Chao a la dignidad de no llorar en la calle. No tuve que pensar mucho porque hace tiempo que necesitaba el amor incondicional de un perrito. Y si no lo había hecho antes era porque no me dejaban. Mi mamá no me dejó al principio. Lo fue a ver a la plaza donde estabamos los dos. Me dijo que era mucha responsabilidad para mí blahblah... tuve que llorar de nuevo jajaja. Yo creo que me dejó porque en el fondo ella también se conmovío. Lo llevamos al vet inmediatamente porque las garrapatas eran bien notorias y miiiiles además ese ojito cerrado e hinchado que tenía no se veía bien. Jurabamos que era viejito por el estado en que estaba. Nop, era cachorrito aún. En su tercer parpado reposaba una maldita espiga. Afortunadamente su ojo y vista se salvaron. Las garrapatas fueron más duras y tuvimos que aplicar 'mano dura'. Una a una la fuimos sacando, fue una experiencia demasiado asquerosa. Terminé imaginando mis lunares como garrapatas that night.

La alerta de la veterinaria el primer día como que la dejé pasar, pensé 'cómo va a ser tanta mala suerte'. Pasaron unos días mientras Timmy se reponía, dormía como nunca lo había hecho, calentito con una frazada. Agua fresca y comida rica. Igual los signos fueron bien rápido. Su ojo herido ahora estaba súper bien pero el otro estaba apagado y con secreciones raras. Luego su narizota empezó a botar moquitos. Yo juré que era un resfriado y lo lleve un sábado a vacunarlo para tenerlo seguro. Ese mismo día no quise aceptar lo que me habían dicho pero partí a comprarle los remedios por si acaso. Pasaron tres días y mis peores miedo se hicieron realidad: el timmy tenía distemper.

Ya no me gusta acordarme de esa parte y no lo voy a contar, solo diré que fueron dos meses de lucha día a día y que traté de ayudarlo en todo lo posible, fui una enfermera day and night. Muchas veces pensé que se moría, y hasta me dio por rezar al dios de los perros. Bien sufrido fue pero ahora no puedo estar más orgullosa de él. Y no sólo yo, el timmy conmovió a todos los que lo vieron mal y ahora que lo ven recuperado me felicitan, pero yo lo felicito a él por haber sido tan fuerte. El tic que le quedó es penca pero nunca tanto para limitar su mobilidad así que el hace una vida normal de perro feliz. Juega con sus juguetes y peluches, me roba mis zapatos para morderlos, hace hoyos en las plantas de mi mamá, ladra por el balcón y persigue palomas en el parque. En la noche se sube a mi cama y en la mañana se va a la cama de mi mamá. Es la cosa más lenda del mundo y ahora que le cortaron su lana jaja es como un schnauzer 'alternativo'.
Timmy ahoraEs bello!

3 comentarios:

  1. queeeeeee hermosoooo!! estoy orgullosa de ti y de Timy!!:) que felicidad!! (ya veia que contabas lo peor:( )

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  2. Que amor Timmy, es como un familiar de mi Pequeño. Son los dos rubios también, haha.

    Que hermosa historia, me gusta leer historias de perritos rescatados, los triste es que hay tantos allá afuera, especialmente aquí en Chile.

    Que lindo que lo hayan adoptado y cuidado, quizás que habría pasado si no lo hubieran rescatado, tuvo mucha suerte Timmy.

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    1. es tan triste saber que hay miles de otros perritos buscando una oportunidad, que son maltratados e ignorados por todos :( muy triste...
      Timmy tuvo mucha suerte y Pequeño tb!

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