22.2.13

To Die For: Is fashion wearing out the world? (2011) por Lucy Siegle


Hace poco terminé de leer un libro que desnuda el sistema del fast fashion y que muestra todo lo penca que hay detrás de este sistema. El libro en cuestión se llama "To Die for: Is fashion wearing out the world?" escrito por la periodista inglesa Lucy Siegle y de verdad me gustaría haberlo leído un poco antes así no tendría tanta ropa desechable ni tanto cargo de consciencia, hay muchas cosas que sí sabía y/o sospechaba pero leer el detalle del sistema me ha hecho confirmar mi postura crítica frente a este tema así que procedo a comentar los temas que más sorpresa y repudio me provocaron al leer el libro.


El libro está dividio en 15 capítulos que van desde una explicación de cómo se llegó al fast-fashion hasta las consecuencias sociales y ambientales de aumentar la producción de ropa en cantidades gigantescos. Es interesante ver cómo se logró instalar este sistema que prácticamente en 10 años ciertos “genios” del retail lograron crear un modelo en el cual los consumidores compran ropa muy rápido, muy barata y en cantidades exorbitantes. Por ejemplo en  Inglaterra cada individuo compra alrededor 55 kilos de ropa al año y acá en Chile no nos quedamos atrás pues hace poco apareció un informe [1] en que nuestro país es líder en gastos en ropa en toda Latinoamérica, y convengamos que los precios de ropa cada vez están más bajos así que definitivamente estamos comprando más.

Desde la perspectiva de una consumista fashionista, el hecho que ahora podamos comprar mucho más por el mismo dinero que nuestros padres adquirían unas pocas prendas es fabuloso. Más aun cuando éstas prendas vienen copiadas de la última Fashion Week de Puchuncaví o de dónde sea. Por otro lado, las empresas utilizan este pretexto llamado la “democratización de la moda” para defender sus precios bajos y mantener una actitud seudo-protectora de los derechos de los consumidores, algo así como “todos tienen derecho a vestirse bien sin ser ricos”. Visto de esta manera el tema del fast fashion parece ser algo bueno para nuestro bolsillo, sin embargo se está ignorando todo lo que hay detrás del sistema de confección de prendas y producción de materias primas, es como que la gente piensa que la ropa aparece casi por arte de magia en las tiendas.

Volviendo al libro, Lucy Sigle desglosa todo el sistema paso por paso y vamos viendo que en cada parte de la cadena de suministro están pasando cosas que no deberían pasar y que las empresas tienen conocimiento de ello, pero como el negocio es tan bueno hacen poco o nada para cambiar este sistema más bien tiránico que democrático. En lo que sigue voy a presentar algunos temas que forman parte del dark side del sistema con links a distintos sitios para que tengan una idea de qué se habla en el libro.
  • Explotación de trabajadores: El gran negocio de la ropa prácticamente se subsidia gracias a la explotación de sus trabajadores y por explotación me refiero a larguísimas jornadas de trabajo (12 mínimo), malas condiciones laborales, amenazas y maltrato físico y sicológico a los trabajadores que son en mayoría mujeres jóvenes y también niños todo por un sueldo mísero. Por ejemplo, en Bangladesh el sueldo mínimo estipulado por la ley es de 38 euros (unos 23 mil pesos), un monto muy por debajo del nivel de subsistencia que no garantiza ni lo más básico para estas trabajadoras, así que no sé qué se creen algunas empresas que se jactan de cumplir con la ley. Los incendios en fábricas o sweatshops en donde sus trabajadoras mueren calcinadas porque las dejan encerradas como esclavas son una triste realidad en Asia [2] y ojo que estas condiciones paupérrimas no solo pasan en Asia, en Brasil y Argentina se han encontrado fábricas clandestinas relacionadas a grandes tiendas en donde inmigrantes de Bolivia y Perú trabajan como esclavos [3].
  • Producción de Algodón: El llamado oro blanco sigue siendo la fibra más popular pero que lleva una carga ambiental bastante grande, especialmente en gasto de agua. Entre más compleja sea la producción de una tela de algodón más agua se necesita, por ejemplo, para hacer un par de jeans se utilizan entre 11,000 y 20.000 litros de agua (¡!), a tener en cuenta que mientras más simple el jeans menos gasto de agua. Para una polera de 250 gramos se requiere 2.700 litros de agua pero si se toma en cuenta todo el proceso desde el agua que se utiliza para hacer crecer las plantas de algodón hasta el proceso de teñido, los expertos calculan que para una sola polera se utilizan alrededor de 20.000 litros de agua [4]. Las consecuencias de la producción de algodón en grandes escalas están a la vista de todos con el ejemplo de El mar de Aral, que básicamente se está secando gracias a la utilización de sus aguas para regar las plantaciones de algodón en Uzbekistán, uno de los mayores proveedores mundiales de algodón [5]. Como si la parte ecológica no fuera un desastre, el gobierno de Uzbekistán obliga a niños a recoger algodón en sus campos y esto se sabe desde hace tiempo pero no se ha hecho nada, las empresas siguen comprando el algodón a pesar de ello [6].
  • ¿Desastre ecológico? La industria textil es una de las que más utiliza agua [7], además cada fibra tiene que ser revestida y teñida lo que implica el uso de energía no renovable como es el petróleo y un sinnúmero de químicos que poluciona  las napas subterráneas. Siegle nos dice que por cada kilo de “moda” que consumismos se usan 0.6 kilos de petróleo, 60 k. de agua (¡!) y desechamos un kilo de residuos sólidos. También hay que tener en cuenta la degradación de las fibras ya que si bien es cierto que la síntesis del poliéster es menos contaminadora que la producción del algodón, éste se degrada en un mínimo de 200 años y si tomamos en cuenta que muchas de las prendas sintéticas están hechas para ser desechables, estamos contaminando un montón. Las chaquetas de piel sintética, según Siegle, se degradan después de 600 años [8]. O sea, no hay prenda que no deje una estela de contaminación y gastos de recursos no renovables por lo que es necesario pensar muy bien antes de comprar prendas nuevas.
Esto es sólo una mínima parte de lo que aparece en el libro, también trata otros temas importantes como la explotación animal especialmente habla del cuero, las pieles y lo que está pasando con la producción a bajo costo de la cachemira y la desertificación de los suelos [9]. A pesar del tono un poco amarillista de la escritora, el libro en sí me abrió los ojos a muchos abusos de los que no estaba enterada pero a medida que iba avanzando quería saber qué opciones había para no ser parte de la explotación humana, animal y ambiental. Pero lamentablemente Lucy Siegle no da muchas luces a la solución del problema, uno se queda preguntando al final ¿y ahora qué?

Por un lado habla de la ropa reciclada con gran escepticismo, y por otro, nos cuenta sobre algunas iniciativas de diseñadores “verdes” en Inglaterra como la marca People Tree, también propone que se entregue mayor información en las etiquetas, pero nada más y creo que si uno va hablar de este gran problema y despotricar en contra de toda la maldad de la industria, lo mínimo es ofrecer algún tipo de guía para los consumidores que después de su libro quedamos sin saber qué hacer. ¿Qué tipo de fibras y mezclas son las más sustentables? ¿Qué hacer con la inmensa presión social y mediática que sentimos los consumidores? Creo que hay muchos temas por discutir que no fueron tocados y espero que pronto aparezca algún libro quizás más académico intentando resolver este problemón. Por el momento la tarea nos queda a los consumidores “responsables” de comprar menos y comprar con conocimiento, a la luz de estos hechos no podemos seguir comprando y tirando la ropa como si nada. Si quieren conocer en detalle del lado oscuro de la industria les recomiendo este libro aunque sólo está en inglés y yo me compré una copia usada (ex-library) desde betterworldbooks.com por si les interesa.

Para terminar este tema los dejo con un video cortito que habla sobre el real costo de la ropa a bajo costo, a propósito de la llegada de H y M a Chile.


Notas y links

1.    http://www.estrategia.cl/detalle_cifras.php?cod=3676  Acá también se habla que un 67% de las importacions provenien de China por lo que los precios se han desplomado.
2.    https://www.commondreams.org/headline/2012/11/28-5 En uno de los últimos incendios ocurrido en Bangladesh que cobró la vida de 112 trabajadoras se encontraron etiquetas de grandes empresas como Wal-Mart.
3.    http://greengopost.com/zara-slave-labor-scandal/ En Brasil encontraron una fábrica clandestina que hacía ropa para Zara en donde se tenía como esclavos a inmigrantes de Perú y Bolivia.
4.    Información dada por Siegle, página 143.
5.    http://recuerdosdepandora.com/naturaleza/el-mar-de-aral-como-el-cultivo-de-algodon-acabo-con-un-gran-lago/ Gran negocio para Uzbekistan pero con consecuencias ecológicas nefastas.
6.    http://www.presseurop.eu/es/content/article/374291-los-pequenos-esclavos-del-oro-blanco En el libro Siegle entrevista a unos niños que son obligados por el gobierno a trabajar 3 meses en campos de algodón.
7.    y 8.  Siegle páginas 103 y 190.
9    http://www.ecologiablog.com/post/1814/mongolia-sobrepoblacion-de-cabras-cashmere-estan-conviertiendo-los-pastos-en-desierto Claro, los precios de la cachemira están bajando pero los animales y nuestro suelo están pagando el precio.

27 comentarios:

  1. Yo propondría reciclar ropa, aunque por lo que dices, parece que a la autora no le gusta mucho. Heredar ropa de persona a persona, así no se degrada y no contaminamos a nadie porque es la misma ropa y la usan un montón de generaciones. Me dejaste bien metida con el tema, me parece muy importante la sustentabilidad en la ropa a pesar de lo consumista que soy (que desastre X_x). Siempre se han sabido las paupérrimas condiciones de los trabajadores, pero que se use tanta agua para hacer ropa? no lo sabía, y estoy para que más horrorizada, es algo que me preocupa desde pequeña, desde que escuché a un profesor de colegio decir "el agua no es un recurso renovable", desde ese día mi vida cambió y me preocupo demasiado por el agua, que pasará el día que se acabe? lo que menos importa es que no habrá ropa nueva X_x.

    Muy bueno tu post, pero las soluciones, no las sé, ojalá alguien dé una pequeña pista de cual es el camino más favorable para el medio ambiente.

    Saludos!! ^^

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    1. Estoy recopilando info para las soluciones asi que haré un post de eso en un tiempo más. Reciclar me parece lo mínimo que hay que hacer pero me gustaría hacer algo más, y la autora expone el sistema de reciclaje que ultimamente está dejando estragos en Africa porque la peor ropa se va allá y muchas personas que vivian de la comercialización de esa ropa ahora no lo pueden hacer por la misma mala calidad de la ropa..
      Saludos!

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  2. Wooo te pasaste! seca (: me encantó que difundieras esta información con toda al seriedad y respaldo.

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    1. Ojala que post como este sirvan para que pensemos un poco más a la hora de comprar :)

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  3. Tengo serios problemas con este tema, en serio.

    Primero creo que eso de andar comprando y comprando como loca es un problema personal. Cada individuo tiene que saber frenarse y no sucumbir ante tanta cosa que se nos presenta. Ojo que no estoy diciendo que yo sea la más controlada ni nada, solo que creo es un tema casi de personalidad y de la fuerza interior (aunque suene Pilar Sordo).

    Segundo,los problemas de explotación laboral y daño ambiental yo lo dejaría en manos de cada país. Osea cada nación debería (sé que suena utópico, lo sé) regularse. Eso es deber del Estado, y si es deber del Estado también es deber nuestro como ciudadanos. No puede ser que para ser desarrollados pasemos por sobre la dignidad humana. Aquí también creo que si no estamos de acuerdo con la explotación laboral por ejemplo en China no debemos comprar productos de ahí. Para mi eso también es un deber ciudadano y sobre todo ético.

    Tercero, yo creo a ojos cerrados en la ciencia y creo que por ahí va la solución. Soy súper antropocéntrica en mis opiniones entonces creo que podemos inventar nuevas energías y sobre todo limpiar los procesos -en este caso textiles-. El problema radica siempre en las lucas y en el poco incentivo a las ciencias. Gran ejemplo es nuestro país en el cual jamás han pescado a las ciencias, ni siquiera un poco. Podríamos ser un gran exponente a nivel mundial en el área cuprífera, pero no, mejor vendamos no más y que el de afuera se preocupe del resto.

    Y por último creo que iniciativas como el reciclaje, el comercio justo y además el "hecho en" son buenas soluciones para el consumidor. Ahora la GRAN solución no la tengo, pero son ideas para partir desde uno sumado a el control y la consecuencia personal.

    Ahh se me olvidaba, una solución que yo práctico muchas veces es la confección de ropa :)

    Saludos linda!

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    1. 1. Tienes muchas razón y ese es un gran tema a discutir porque claro que es decisión de uno comprar o no tal prenda. Sin embargo, también creo que hay mucha presión social especialemente con el consumismo de ropa, y la industria de la moda tiene, en parte, culpa de eso.
      2. De acuerdo con ese punto pero el tema es más complicado aún. Ponte tu que una polera fue hecha en UK pero el algodón lo traen de Uzbekistán en donde el mismo gobierno obliga a niños a trabajar en la recolección de la famosa plantita, el probleeem es que en la etiqueta no dice de donde sacan el algodón y por lo tanto uno igual sigue apoyando a esos países...
      3. Leí por ahí los avances en quimica que están haciendo para contaminar mucho menos y gastar menos agua asi que yo también creo que el tema va por ahí.
      Yo quiero aprender a coser porque con suerte puedo hacer una basta jaja.
      Saludos Ceci y gracias por comentar :)

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  4. Hola Chio: Me sorprende que otra vez estamos en sintonía. Yo he dado un vuelco radical y no sé por qué alguna vez necesité tanta ropa, tantos zapatos y cosas con las que intentaba llenar un vacio e inseguridad extremas. Hace unas semanas vi un reportaje en la televisión alemana y con el poco tiempo que tengo comencé a investigar y lo que más me ha afectado es que yo, desde le primer mundo y con todo todo para ser feliz...sin embargo profudamente insatisfecha de tenerlo todo, estaba apoyando una industria perversa que oprime a miles, que mi corta satisfacción al adquirir la estupida blusita clon de Prada era a costa del trabajo de una mujer con las manos deformadas de tanto coser, por poner un ejemplo.
    Chio.... te quiero contar que es muy probable que por varios motivos mi pequena familia decida optar por una maravillosa oportunidad de volver a Chile, la decisión se debe tomar en cosa de días...por eso yo tan desaparecida...me siento coma una serpiente renovando mi piel en todos los sentido. Un beso grande, tu texto es maravilloso...cuándo vas a empezar a dar clases en la Universidad???? ya quisiera haber tenido yo una profe así de lúcida, profunda e inspiradora.

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    1. Caritooo, qué rico saber de ti! Y la verdad es que me llena de alegría que estemos en sintonía y de verdad te encuentro toda la razón, creo que este es un llamado de atención a todos pero especialmente a los que tienen los medios y viven sin problemas para que recapaciten un poquitín. Un poco de solidaridad con los humanos que están en peores condiciones - y que son explotados por lo que nosotros mismos consumimos - no estaría mal.
      Qué gran noticia! Me imagina que te pone contenta volver a Chile! Espero que lo que decidan sea lo mejor para uds!
      Comienzo la segunda semana de marzo a trabajar y ojala que me vaya bien!
      Un abrazooo a ti y LF :)

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  5. Chio, te pasaste. Y justo te iba a preguntar si proponía algún tipo de solución cuando seguí leyendo y vi que te cuestionabas lo mismo. Como estoy intentado llevar una vida un poco minimalista ya no compro tantas cosas y las que compro son en base a si son necesidades reales o si me van a prestar alguna utilidad real, pero es difícil encontrar ropa que sea coherente con la idea de tener un menor impacto ambiental, social y moral. La única idea que se me ocurre es comprar ropa usada y transformarla. Por lo menos lo he hecho con algunas de mis prendas y he quedado contenta. Además, está la opción del trueque, que me gusta bastante, pero es difícil a veces encontrar opciones que sean atractivas.

    Porque a esas marcas eco-amigables muchas veces no les creo, es cierto que los costos de producción son más altos, sin embargo me parece que lo utilizan como una estrategia de marketing y siguen apuntando a un grupo privilegiado que puede pagar lo que no debería ser un privilegio sino la norma.

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    1. Oye quizás podriamos armar algo de trueque aquí con las blogueras? sería bien chori! Y yo también soy bien escéptica con las marcas eco-amigables pero hay estándares internacionales que no mienten (o no deberían) entonces cualquier marca que diga ser eco, lo ideal es que lo compruebe por medio de certificaciones como las del fair trade o de organic cotton, etc. Y claro, lo de los precios es otro obstáculo más para los que no somos Ricky Ricón. Saludos y deberías hablar del minimalismo en tu blog, a mi me gustan algunas cosas pero no siento que sea lo mío asi como para decir que soy minimalista. Saludos!

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    2. No sé por qué hoy me acordé de que había comentado, jajaja, pero lo del trueque sería buenísima idea. De esta forma estoy tratando de conseguir una chaqueta negra con gorro para la lluvia, mi última opción es comprarla.
      Y creo que abordaré algunos tópicos minimalistas, justo por razones de internado tengo que estar un mes en un pueblito de la Octava Región, y realmente se aprenden a valorar las cosas simples.
      Saludos (:

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  6. Que buen tema, que bueno que hayas hecho un post sobre esto. Aunque me encanta la ropa nunca he sido compradora compulsiva, compro siempre solo lo que necesito. Entiendo que muchas mujeres amen la ropa, pero creo que hay que saber medirse y cuestionarse si se esta comprando por un obsesión a la ropa o porque realmente necesito la prenda. Yo creo que algunas de las soluciones podrían ser; reciclar ropa, heredar ropa, y regalar ropa (hogares, fundaciones, etc). Saludos!

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    1. Es que el modelo actual se sustena por las compras de las personas y ya no compramos porque lo necesitamos, compramos para satisfacer una necesidad ficticia, para demostrar nuestro poder adquisitivo, para tener un closet infinito, etc... En fin, hay miles de razones porque compramos y creo que muy pocas se rigen porque "lo necesitamos", espcialmente con la ropa. Lo ideal es saber balancear las cosas pero para personas como yo que nos encanta la ropa es complicado medirse, al menos estoy haciendo un gran esfuerzo ahora ajaj. Saludos!

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  7. Chio!! Tanto tiempo que no pasaba por aquí. Revisé algunas de tus entradas anteriores, y bueno, me enteré un poquito más de lo que ha sido de tu vida ultimamente. Me alegro que lo de tus estudios haya salido bien, y que estés de vuelta en nuestro país. Aunque me imagino extrañas montones a tu pololo, es obvio después del tiempo juntos.
    Me interesó bastante lo que acabas de escribir, sin duda es un tema muy importante para todos, y aún más para los fashionistas. Pienso que la mayoría de las personas saben que esto pasa, como decías tú, pero no hacemos nada por mejorarlo. Es tan masiva la industria, que tendemos a creer que la manufactura y la confección de todo es por arte de magia, y no vemos el daño social, ecológico y cultural que provocamos.
    Realmente me dejaste muy atenta con el tema, te agradezco una vez más tus reseñas maravillosas y tu chispeante forma de escribir.
    Un abrazo, espero que estés super bien.
    Cariños,
    Vane.

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    1. Hoola taanto tiempo! qué bueno que volviste al mundo blogger :)
      Yo creo que claro muchos sospechan los daños al medio ambiente o lo de la explotación laboral pero también hay mucha desinformación, quizás si los medios hablaran de esto ayudarían a crear consciencia pero como las mismas marcas pagan la publicidad no creo que lo hagan jaja. Al menos me siento contenta de poder ayudar con un granito de arena en llamar la atención a este tema. Hay que pasar la voz! Saludos!

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  8. Me encantó este post. Realmente quedan varias cosas como para la reflexión personal de los hábitos y de lo que hacemos a diario. El cómo contribuimos a la destrucción y el cómo podemos hacer algo para contrarrestar esto.
    Muy interesante el libro! Va acorde a lo que te comentaba la otra vez, sobre todo en la parte de los residuos y en el gasto de agua en la producción de ropa y de jeans (me siento un poco más contenta de haber incoporado la compra de jeans oscuros y "fome" a mi vida desde hace unos 3 ó 4 años, por esta razón).
    Súper buen aporte de verdad.
    Saludos y un abrazo =)

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    1. Yo hace tiempo que no me compro blue jeans pero siempre me han gustado "solitos" asi sin focalizado, ni tachas y siempre me ha costado eneee encontrar uno, por qué le ponen tanta lesera a los jeans? Leave those jeans alone! jaja
      Gracias, que bueno que les gustó esta entrada, temí que todos se hicieran los lesos pero veo que no :)
      Saludos!

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  9. Es complicado para mi cambiar en un 100% mi manera de comprar porque realmente me gusta mucho la ropa, y no tengo la plata para comprar sólo productos que sean creados 100% de manera sustentable, pero si estoy consciente y estoy hace tiempo haciendo un esfuerzo por frenar mi consumismo. Lo que estoy haciendo es comprando menos y mejor. Materiales que se que me durarán más y pensandola dos veces antes de comprarme algo usaré muy poco. Por otro lado, todo lo que ya no uso lo estoy vendiendo o regalando. Reciclar la ropa es una muy buena idea para frenar un poco la producción.

    besos!

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    1. Para mi tb es complicado, siendo que hasta hace poco soñaba con tener uno de esos closets gigantes, pero bueno cambié mi switch y fijate que una vez que uno cree que está haciendo lo correcto la cosa no se pone tan difícil. Uno mira con otros ojos la ropa de los malls, ya no me llaman la atención demasiado. Igual no digo que esté libre de pecado porque creo que igual compraré algo este año que no sea sustentable porque aun estoy buscando una tienda en Stgo que sea ropa que me guste y eco-friendly o fair trade, si conoces alguna dame el dato!
      Saludos :)

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  10. Que interesante tu entrada.
    Personalmente, el tema de la explotación laboral en Asia y la existencia de esclavos en pleno siglo XXI no es una sorpresa. Una vez lo leí en una National Geographic, y se refería a las fabricas en Asia e incluso Italia.
    No me parece tan mal que la autora no proponga soluciones, por que asumo que el fin del libro es denunciar. Pero ¿cómo parar esta avalancha? Yo creo que está bien tratar de hacer lo mejor que uno pueda, pero el problema sigue existiendo a nivel orgánico. ¿te acuerdas cuando Chile firmó el tratado de libre comercio con China? y ahí nadie dijo nada acerca del comercio justo o de los derechos de los trabajadores (una de las cosas que no me gustó del gobierno de Lagos).
    Como bien dices, no hay tela que no contamine, por lo que la solución primaria es hacer lo que tu declaraste como principios de compra hace un tiempo. Pero una solución global implica certificaciones, y el obvio lloriqueo de los grandes empresarios acerca de como ciertas restricciones van a afectar la economía.
    Pucha, este tema da para una gran conversación, pero no me quiero alargar más, pues siento que me tomo el espacio.
    Lo que más me sorprende es que haya gente que bote la ropa a la basura. Igual les costó dinero, lo lógico sería encontrarle una utilidad secundaria.
    Saludos cordiales!

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    1. Es que la autora dedica 2 o 3 capítulos a hablar de lo que deberíamos hacer pero es súper súper vaga por eso la critico. Lo del tratado con China tienes mucha razón, de hecho con la llegada de los Chinos la producción textil chilena se vino cuesta abajo...
      Y si quieres escribir mucho hazlo nomás, a mi me entretiene leer los comentarios y cualquier aporte se valora aquí :)

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  11. Con el dolor de mi corazón admito que cambiar el panorama a uno más verde y ecofriendly es practicamente imposible, ¿cómo convencemos a la gente que comprar una polera por 2.990 - 1.990 es basura?
    Las personas siempre van a privilegiar el precio antes que la calidad (claro, hablo generalizando), las niñas siempre van a querer "ir a la moda" y si esa moda es barata mejor aún, la mamá siempre va a querer ahorrar sus pesitos del presupuesto mensual y por lo tanto ese ahorro o intención la lleva directo al "made in china", etc., etc.
    Es difícil, las apariencias dicen mucho de nosotros, nadie quiere ser menos y la superficialidad domina a nuestra naturaleza.
    Al menos mi esperanza es que somos agentes de cambio y entradas como esta abren el debate y nos nutren como personas con conciencia :)

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    1. Concuerdo contigo y espero que cada vez más se sumen agentes de cambio a esto que nos concierne a todos. Saludos!

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  12. Ay Chio, cada vez que te leo siento un pésimo cargo de conciencia sobre mí. Si bien no compro a destajos y me considero moderada, de todas maneras me siento una cooperadora de aquel sistema que tanto criticas... Pero qué te puedo decir: La carne es débil.
    Sinceramente, creo que en Chile falta un poco de publicidad en cuanto a este tema, si bien lo más probable es que la mayor parte del público lo ignore, por lo menos habrá un porcentaje de aceptación, que de apoco podría expandirse. Lamentamente, dudo que los canales televisivos estuviesen dispuestos a emitir tal aviso y a perjudicar a las marcas que, al fin y al cabo, los financian en gran medida.
    Sin embargo, y por suerte, existen quienes como tú que se toman el tiempo de informar y somos muchos los que acabamos entendidos de la situación.

    Un beso y continúa con esto, la persistencia y la paciencia darán frutos.

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    1. Pucha no es mi intención que te sienta mal, sí que uno recapacite e intente de ayudar con su granito de arena. Y tienes mucha razón con lo de la publicidad, estos temas no se hacen públicos por la TV o sólo se ve la cara más morbosa que es el abuso laboral, nadie habla del medio ambiente... Lo bueno es que está el internet y los blogs para pasar la voz :)
      Saludos!

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  13. hey great blog!
    Maybe we follow each other!?
    Let me know :)

    www.YulieKendra.com

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  14. Antes la gente compraba las telas, que eran hechas en Chile y se hacía la ropa o la mandaba a hacer. Los closets eran harto más escuálidos y la gente no andaba comprando ropa todo el tiempo, era una excepción, como para las Fiestas Patrias que era la ocasión para comprarse alguna prenda nueva. Los niños tenían un par de zapatos al año que eran los negritos del colegio y aparte el par de zapatillas para hacer gimnasia en el colegio también y sería... de a poco fue cambiando la cosa, la industria chilena se fue al hoyo y ahora todo es de China. Hace como 13 años conocí a un colega mayor que ya en esos años andaba como tú y decía que él no compraba nada hecho en China o de esos países donde esclavizan a niños y mujeres. En esos años nadie hablaba de sustentabilidad, ecofriendly, comercio justo, pero ya era preocupación de algunos más conscientes.
    Hablamos sólo de la industria de la moda, pero con el tema de los alimentos igual pasa más o menos lo mismo.
    Yo trato de ser lo más eco que puedo, pero va a pasar mucho antes que más gente se motive.
    Gracias por tus post Chio. Así vamos a avanzar cada vez un poquito más en el tema.
    Un abrazo!

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